Grita de dolor, de rábia o felicidad.
Grita si necesitas a alguien al lado, si necesitas llorar.
Grita si quieres algo.
Si quieres hacerte oir.
Si quieres demostrar lo que vales.
Grita para decir lo que piensas.
Grita para que los demás oigan lo que no quieren escuchar.
Házlo por lo que quieras, pero grita.

